35


Esperar la semilla no es nada nuevo.
Lo que sí es nuevo
es lanzar la semilla al medio del camino,
donde es amargo el divagar.
Es la hora y el momento
de liturgias
rituales vacíos camuflados
con la densidad absoluta incertidumbre
como un perro hambriento que olvidó su propia huella
antes de la noche
y sin el estilo del dueño
teme y palpita el desorden del castigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada